

Como el domingo era el último día de vacaciones de Miguel Angel y Kim nos lo tomamos con mucha tranquilidad y relax. Estuvimos bastante tiempo en casa leyendo, jugando, comiendo... y después salimos a tomarnos unas cervezas y a por unas pelis en dvd (por cierto, que no recomiendo a nadie una peli titulada SlipStream, a no ser que se busque un argumento sin pies ni cabeza). En las fotos están Moisés y Alex disfrutando de un juego de la playstation2, también pudimos hacerle una foto al Mt. Rainier desde la zona dónde viven Miguel y Kim.

El lunes, después de desear un buen día a los trabajadores, Moisés y yo pusimos rumbo a Seattle. El plan era conseguir un buen plano de la ciudad y pasar el día en la zona "Seattle Center", que es dónde está el Space Needle. Para llegar hasta allí es aconsejable coger el monorail, aunque cuando llegamos a la estación resultó que estaba fuera de servicio, así que como no encontrábamos dónde se cogían los autobuses fuimos siguiendo, poco a poco, los pilones que sostienen el monorail hasta que llegamos a nuestro destino:

En la foto aún faltan unos 100 pies por debajo de la plataforma... impresionante. Y las vistas desde el mirador (en la plataforma superior a unos 500 pies de altura) eran fantásticas:



Después de disfrutar un buen rato de las vistas y de hacer muchísimas fotos bajamos a comer a una terracita por allí cerca. El día estaba estupendo (de verdad que a este paso me voy a poner morena) y no tuvimos que ponernos la chaqueta ni una vez.

Por la tarde fuimos al museo de la ciencia ficción y al "experience music project museum", que realmente es el mismo museo dividido en dos apartados. ¿Se os ocurre alguna persona que le guste la ciencia ficción y la música?. El edificio es muy extraño, estilo el Guggenheim. Y por dentro, lástima que no se podían sacar fotos, la verdad es que era bastante interesante. Lo mejor era en la zona de la música que había zonas para aprender a tocar la guitarra, la batería, los teclados, hacer mezclas, cantar, efectos de sonido, incluso cabinas para tocar en grupo y dónde podías grabar una maqueta... ¡pero había muchos niños que no me dejaban jugar!. Al final conseguimos estar un rato con una guitarra eléctrica y otro rato con la batería (eso sí que es difícil, en cuanto tenías que hacer cosas distintas con el pie, la mano derecha y la mano izquierda...)
¡Y casi nos echan del museo porque cerraban a las siete!
Después nos fuimos rápidamente a coger el bus para Tacoma, llegamos muy justos de tiempo (aunque había más autobuses más tarde, queríamos llegar a cenar con los trabajadores y contarles nuestras aventuras). Y al llegar a Tacoma decidimos... "seguro que hay una parada que nos deja más cerca"... y cuando nos dimos cuenta ya estábamos otra vez en la autopista camino de Lakewood. En cuanto llegamos allí (un cuarto de hora más tarde) hablamos con el conductor, muy simpático, que nos dijo que en un rato el mismo autobús volvía a Tacoma... incluso nos avisó en la parada dónde teníamos que bajarnos.
Llegamos a cenar totalmente agotados del día, pero muy contentos y con muchas cosas que contar.
2 comments:
Y no os han robado ningun organo? Mira que en las pelis los museos raros son de lo mas peligroso.. solo es mas peligroso una parada de bus perdida y alejada de la civilizacion
Y no os han robado ningun organo? Mira que en las pelis los museos raros son de lo mas peligroso.. solo es mas peligroso una parada de bus perdida y alejada de la civilizacion
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