Salimos del hotel en Madrid a las 8:30 a.m. (hora local) y llegamos a Tacoma a las 9:00 p.m. (también hora local).
Ya tenemos localizado el hotel perfecto en Madrid para salir de viaje: el NH Sur. Está justo al lado de una de las salidas de la estación de Atocha con ascensor hasta la acera, lo que nos permite llegar en AVE a Madrid y no tener que arrastras las maletas demasiada distancia. Y por 10€ puedes contratar el servicio de autobús al aeropuerto desde la misma puerta del hotel. Así que resulta muy cómodo.
Aquí podéis ver a Susana esperando para facturar.
Y aquí podéis verme a mí, desayunando en Barajas.
La primera escala entre Madrid y Toronto duró 8 horas, que al final se hicieron un poco largas porque se les estropeó el sistema de video y no pudimos ver ninguna película.
Una vez en Toronto tuvimos que pasar allí la aduana de los U.S. lo que nos puso un poco nerviosos, porque había mucha gente (se acumularon dos vuelos juntos, uno el nuestro y otro procedente de Munich) y había que rellenar varios formularios (la famosa "green card" para visitantes sin visado) y teníamos poco tiempo para coger el siguiente vuelo (2 horas).Por suerte nos pilló un policía muy majo que, tras un pequeño problema con mis huellas dactilares (que me dejé la semana pasada en las piedras del barranco del Vero, pero eso es otra historia) nos dejó entrar sin demasiados problemas.
Una vez en la sala de espera del siguiente vuelo, y como la comida que nos dieron en el avión no le gustó demasiado a Susana, lo primero que hizo fue asaltar un Starbucks. ¡El primer café de Susana en tierras americanas!
Por fín, la llegada a Seattle, donde mi hermano Miguel Ángel y Kim nos estaban esperando con guirnaldas de flores al estilo hawaiano (?).
2 comments:
Pues si alli os dieron guirnaldas d flores aki os vamos a dar por ... supuesto un fuerte abrazo y un par de besos, jejeje
Tú siempre tan cariñoso... la de besos que te va a dar Moisés en cuanto te vea.
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